sábado, 14 de agosto de 2010

Neumonia II

Ayer necesitaba sacarme mucha porquería de la cabeza... Dentro de lo malo que fue todo lo que pasó la semana que Vicente estuvo en el hosptal, nos dimos cuenta de muchas buenas. Mi hijo, pese a lo mal que llegó, repuntó rápido, se mejoró rápido también, eso nos muestra que está más grande, más firme. Definitivamente tiene un carácter fuerte, enojón... pero sólo con razón. Es un dulce, tierno a más no poder, alegre y risueño, increíblemente curioso y desordenado, y lo que más me gusta es que es un regalón empedernido, regalón mío y del papá, nuestro... La parte social aún está un poco desconfiada, no se da con cualquiera que no sea de la familia, incluso con la familia no es muy confiado, pero sé que irá pasando... Mi hijo se da cuanta de todo, donde está y con quién, nos hace saber su molestia o alegría, de a poco se está expresando más, con gruñidos o sonrisas hermosas, con sus ojos brillantes. Me di cuenta de lo grande que está y que cada día me sorprende con algo nuevo.

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