miércoles, 22 de septiembre de 2010

2 años

Este viernes Vicente cumple 2 años. Me sorprende mirar atrás y darme cuenta del tiempo que ha pasado. Hace un año mi hijo usaba sonda nasogástrica y naricera con 2 litros de oxigeno, estaba bajo peso, con problemas de reflujo, con kine respiratoria diaria, inhaladores, respiración agitada, mucha transpiración, hipotónico, un muñequito de trapo al que se le iba la cabecita y los brazos para donde caian... Hoy veo y comparo este año con el anterior y es completamente distinto, 180º distinto. Mi niño ya no usa nada de lo anteriormente nombrado, no tiene ninguno de esos problemas... Hoy, aparte de ser un poco delicado de salud, y estos días estar constipado y con malestar estomacal, es un niño sano. Mi niño ha crecido tanto, está tan lindo, se mueve muchisimo, tanto que no se puede dejar mucho rato solo por que se cae de la cama de una vuelta que se da. Está más fuerte, sus brazos ya soportan su pecho y se afirma para ver los monos con las manos, sin apoyar los codos... Se cansa pero vuelve arriba y qué orgullo siento!! Claro que hay que tenerle sus monos favoritos o una linterna o un celular... o algún juguete con luces... jeje, sip, mi niño es electrónico, electríco, giro sin tornillo, modoloco, etc... Le encantan las luces, los flash... Me encanta verlo hoy, pero si miro un año atrás, me encantaba verlo igual, tan pequeño, tan dormilón, por que lo que más hacía era dormir, reirse, vomitar, comer... Qué increíble todo lo que ha crecido, cómo ha desarrollado una personalidad tierna, alegre, juguetona y a la vez firme y mal genio, un poco desconfiado... Me encanta!
Pasó tan rápido el año, los dos años... pero hubo días que parecían eternos, que parecía que nunca iba a llegar la calma, la paz, el descanso... Y pasaron y llegó algo parecido a la tranquilidad, por que contigo no se puede estar tranquilo hijo, pero lo que sea sirve! Muchas veces pensé que no iba a terminar nunca y que no iba a ser capaz de seguir, estuve meses quedandome dormida contando tu frecuencia respiratoria, no podías pasar más de 55 respiraciones por minutos, si eran más estabamos en problemas, levantandome hasta 20 veces para mirarte, inhalarte, acomodarte, etc... Hoy aún cuento tus respiraciones, no tan exigentemente como hace un año, pero las cuento y muchas veces me doy cuenta que estoy tomando agua y cuento los tragos que tomo... No puedo dejar de contar!
Qué nos deparará el futuro, ayyyyyyyy me da terror pensar lo que podría pasar, por que con mi niño uno nunca termina... Siempre queda algo. Sé que él es capaz de salir adelante ante cualquier situación, yo soy la que flaquéo, pero vuelvo arriba... Por él, por que se merece mi vida entera y más.
Mi niño, no puedo creer que tengas dos años, parece que fue ayer cuando naciste todo rojo, hinchado y chascón... Hoy sólo te queda lo chascón igual que tu mamá!
Te amo mi vida!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario