viernes, 20 de enero de 2012

Convulsión¿?

La madrugada del miércoles fue una de aquellas en las que quisiera parar el tiempo, retrocederlo, estar mejor preparada para lo que iba a vivir. Vicente se resfrío, amaneció el martes con tos fea y botando harta secresión. Pasó el día decaído, le di ibuprofeno para el dolor muscular y su tratamiento de antibiótico, se nebulizó antes de dormir... A las 2 am lo sentí toser raro y prendo la luz y se estaba ahogando, empezamos a limpiarle la boca y echarle aire por la boca, nada... no pasaba nada, seguía raro, muy raro, abrió los ojos y los tenía desorbitados, hacía arriba, no reaccionaba, parecía que estaba consciente, pero no podía volver a tomar control de su cuerpo. Nosé cuantos minutos pasaron entre que lo reanimaba uno y el otro se vestía, en lo que no subimos al auto como locos y partimos al hospital, ya casi llegando empezó a tiritar, no reaccionaba, le echaba aire por la boca y lo expulsaba con un suspiro pero no podía respirar solo... Entramos a la urgencia y lo atendieron, parece que reconoció las camillas, los sonidos por que empezó a llorar, un llanto suave, triste, pero un llanto al fin... Llora mi amor, llora no más... Le pusieron la mascarilla, lo pincharon, le sacaron sangre, le tomaron la temperatura... De a poco empezó a llorar con más fuerza, a pelear, su guatita estaba hinchada... Me preguntaba si era por que le había echado aire por la boca o si quizá se había enfermado de la panza... Después de que le tomaron radiografía, lo nebulizaron e hicieron todo lo que tenían que hacer pasamos a una salita donde tuvimos que esperar que llegaran los resultados de los examenes que le tomaron, allí Vicente durmió tranquilo, como si no estuviera en el hospital. Roberto vió la ficha y la doctora había anotado una observación... posible convulsión. He escuchado y leído tantos testimonios sobre las convulsiones, pero nunca pensé que le podría pasar a Vicente. Por como llegó y por lo que le relaté a la doctora de cómo había empezado todo dijo que podia haber sido, pero no es nada seguro. Así que nuestra tarea ahora es llevarlo a la neuróloga y ver qué hacer para estar prevenidos. Otras veces que Vicente ha estado así  ha sido por resfrío, pero nunca había sido tan fuerte, nunca tan ido... Me dió vuelta el mundo denuevo...

1 comentario:

  1. Pucha amiga, no tenía idea por lo que habían pasado... No sé qué habrá sido. Sé que cuando Rocío está enferma, suele convulsionar más...

    Espero que haya sido otra cosa, no es grato convivir con convulsiones... Pero a todo uno se adapta. Mantennos al tanto!

    Un abrazote para los tres.

    ResponderEliminar