lunes, 24 de mayo de 2010

Comparaciones


Supongo que todos, o muchos, mamás y papás de niños con discapacidad pasamos por esto de las comparaciones. A mí aún me pasa, cuando veo otro bebe que toma pecho, que toma su mamadera, que balbucea, que sonríe... cosas que Vicente empezó a hacer mucho tiempo después de lo que se considera "normal" y ver cómo otros hacen cosas que él aún no puede. Aún me pasa que cuando lo invitan a cumpleaños me preguntan por qué no come dulces y tengo que responder que aún no puede por que se alimenta por gastrostomía... Mil comparaciones empiezan a pasearse por mi cabeza él camina, él habla, él se sabe los colores, él dice papá, él dice mamá... No puedo evitarlo y se me empieza a apretar el corazón, me viene la pregunta de porqué le pasa a él, porqué no puede disfrutar de los dulces, porqué no puede correr como los otros niñitos de su edad... y por unos segundos me encierro en esta pena, pero lo miro y lo veo sonreir jugando con un globo o mirando entretenido el mantel y todo se borra, mi hijo sí disfruta, si se entretiene y puede que no sea de la manera que uno esperaba que fuese pero sí, se entretiene. Luego pienso quién soy yo para pensar que lo pasaría mejor así, corriendo y comiendo dulces. Vicente es feliz, es alegre y es el niño más maravilloso y amado del mundo.

1 comentario:

  1. es verdad... el maldito ¡porque! pero todo esta en nuestras cabezas no?
    felicidades amiga... tienes un hijo que no come dulces y esas cosas, pero es el mas reketecontrafeliz, sobre todo cuando escucha al americo jajaja

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