lunes, 31 de mayo de 2010
Nuestra normalidad
Cada día desde que empezó nuestra vida como padres ha sido distinto. Más lento, más difícil, más incomprensible, más triste y mucho más alegre a la vez. El año pasado nuestra "normalidad" era empezar el día a las 6 am, para la primera leche de Vicente, pero primero sus puff de atrovent, su locep mups y luego la hora en que nos teníamos que demorar en darle la leche a través de su sonda nasogástrica. Dormir un poco más y levantarse a hacer denuevo la leche, dormir otro poco y el almuerzo, entremedio otro puff de atrovent y otro de flixotide, las vitaminas, los antobióticos, revisar el concentrador de oxígeno, subir a dos litros por minuto si estaba mu agitado, bajarlo si respiraba 55 veces por minuto, esperar al kine, su terapia respiratoria era lo más agotador. Esa era nuestra normalidad el año pasado, Vicente después de cada alimento dormía una o dos horas, así dormía 10 horas al día más sus respectivas 9 horas en la noche... Así pasó el invierno, encerrado en su casa, salvo las super entretenidas vacaciones en el hospital o la clínica cuando no era tan grave la situación. Hoy miro la misma fecha el año pasado y nuestra normalidad es taaaaaaaaaaaaaaaan distinta. Mi niño duerme plácidamente al ritmo de 42 respiraciones por minuto, sin interrupciones de la mamá molestosa que lo tenía que puffear cada 4 horas en la noche, interrumpiendo su agitado descanso. El kine ya viene 2 veces al mes a un control, llama una vez a la semana para preguntar por él... lo extraña, es uno de sus pacientes VIP. Mi niño despierta cuando suena el despertador del papá a las 7, regaña cuando aún está con sueño, papá lo pasa a nuestra cama y ahí regaloneamos los 3 hasta que ya ha papá se le ha hecho muy tarde... pero esos minutos los tres abrazados son lo mejor del día. Mi niño ahora sólo usa un inhalador dos veces al día, no tres como el año pasado, no cada 4 horas, sólo uno, un puff y cada 12 horas. Ya no toma antibióticos, ni usa oxígeno, tenemos libertad de movernos a donde queramos sin tropezar con el cable del oxígeno. Ya no duerme 10 horas al día, duerme una siesta ya sea antes de almuerzo o después, durante 1 hora y media tengo libertad para ducharme, almorzar y revisar correo y escribir... el resto del día jugamos, hacemos ejercicios, vemos monos, vemos Friends y Two and a half men, le encantan esas series, regaloneamos, mucho y me encanta por que se deja besar y apapachar. Este año podemos salir a pasear, a visitar a la abuela y los primos, de shopping, me encanta salir con él por que todo lo que le muestro le gusta, pasamos en el coche por la ropa y agarra alguna prenda y se ríe, disfruta los paseos, mira atento las luces, los árboles, lo que sea nuevo para él. Su alimentación ha mejorado, toma muchos jugos de fruta, de verdura, come frutos secos, comiditas sanas y preparadas con mucho amor. Lo único distinto es la forma en que sea alimenta, todo tiene que ser licuado, batido, colado, pero gracias a su grastrostomía sube bien de peso, aún no tiene un peso "acorde" a su edad, pero él tiene un tiempo distinto, nadie lo apura, tiene todo el tiempo que desee, mi tiempo y el tiempo de papá. Mi niño perfecto tiene una vida normal, llena de amor, de regaloneos y de cosas nuevas. Él es nuestra normalidad, nos hace muy felices y lo amamos con locura!
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